Noé Maldonado vive en Honduras. Trabaja como administrador IT para varias empresas de su ciudad. Programación, bases de datos, servidores, instalaciones de red y fibra. Lleva años en el mundo de la informática.
Pero había un área que no tenía cubierta: la ciberseguridad. Y con todo lo que estaba pasando en el sector, sabía que no podía seguir ignorándola.
«Vimos la necesidad de cubrir esa área»
Noé no llegó a la ciberseguridad por curiosidad. Llegó por necesidad real. En las empresas donde trabaja, veía los problemas de seguridad de primera mano. Sabía que necesitaba esos conocimientos, pero no sabía por dónde empezar.
Lo primero que hizo fue apuntarse a otro entrenamiento. Y el resultado no fue bueno:
«No me sentí satisfecho. No había obtenido por lo que di el dinero que di. No había obtenido realmente el resultado que esperaba.»
Esta es una historia que escucho constantemente. Gente que paga por formaciones que prometen mucho y entregan poco. Que en 10 días quieren meterte todo el material de un año. Noé lo dice con claridad: «Ahora que tengo mucho más conocimiento que antes, me doy cuenta de que es imposible. Literalmente imposible.»
Del escepticismo a la conexión
Cuando Noé vio Rinku en redes sociales, lo primero que sintió fue escepticismo. Y lo entiendo perfectamente.
«Con todo el escepticismo que nos abate en estos tiempos, tantos fraudes, tantos problemas… vi y dije: bueno, voy a experimentar.»
Tuvo una conversación por Zoom y algo cambió: «Sentí que había una conexión diferente en la cual no me querían engañar ni estafar. El precio también lo miré más accesible.»
Lo que le terminó de convencer fue saber que había una metodología detrás. Noé también da clases de informática, así que sabe lo que significa enseñar bien: «Hay tanto conocimiento, pero tiene que haber una forma, una metodología para poder enseñarla. Y eso creo que es uno de los aspectos en los cuales Rinku tiene ventajas sobre los otros.»
Aprendiendo con trabajo, hijos y familia
Uno de los puntos que más valoro del testimonio de Noé es la honestidad con la que habla de su situación. No es un estudiante a tiempo completo. Tiene trabajo, tiene hijos, tiene esposa, tiene familia.
«Yo busco en las horas de noche, en los almuerzos, busco el momento para poder ver el contenido y hacer los ejercicios. He dedicado horas de sueño, madrugadas, tardes, sábados, domingos.»
La comunidad internacional
Noé destaca algo que me parece muy importante: la comunidad que se forma entre alumnos de diferentes países.
«Se formó un grupo de varias regiones del mundo. Conozco gente de España, de Argentina, de Chile. Conversamos, nos hablamos para ver cuánto tiempo hemos tenido, probamos herramientas entre nosotros mismos, nos apoyamos.»
Eso no lo consigues en un curso grabado que haces solo. Tener compañeros con los que practicar, resolver dudas y compartir el camino hace que el proceso sea más llevadero, especialmente cuando estás compaginándolo con una vida familiar y profesional completa.
Ya le está sirviendo profesionalmente
Lo que me gusta de la historia de Noé es que no está esperando a terminar para aplicar lo que aprende. Ya lo está haciendo:
«He hecho ya varias cosas, varios trabajos de lo que voy aprendiendo. Increíblemente me ha servido mucho a nivel profesional, a nivel de empresas. Hay personas que me llaman para ver si puedo ayudarles.»
Y tiene una visión clara de hacia dónde puede ir esto: «Puedes emprender, crear tu propia empresa de consultoría, puedes hacer pentesting. No necesariamente trabajarle a alguien. Tú mismo puedes ser tu propio jefe.»
Para los que están pensando en dar el paso, Noé lo resume así: «Si no sabes qué parte tomar de la ciberseguridad, qué herramientas usar, cómo hacerlo, esto es lo mejor que puedes tener para el inicio de tu carrera. Puedes encontrar trabajo. Sienta las bases para poder hacerlo.»
Si quieres saber si este camino es para ti, agenda una llamada gratuita aquí y lo hablamos.